deglución atípíca

El odontopediatra me alerta de la deglución atípica de mi hijo, ¿Qué es y qué debemos hacer?

Es frecuente acudir al odontólogo u ortodoncista y que detecte que nuestro hijo o hija presente síntomas que evidencien una posible deglución atípica, pero ¿Qué es la deglución atípica?.

La deglución atípica se caracteriza por la realización de unos movimientos orales incorrectos que desencadenan la inadecuada actividad de la lengua en el acto de deglutir en la fase oral. Generalmente, se caracterizan por una protusión lingual, es decir, un movimiento de la lengua que empuja ésta contra los incisivos superiores.

Durante la etapa infantil, este acto no se considera un estancamiento de un estadio evolutivo del niño o la niña, sino un hábito incorrecto de deglutir que puede ser consecuencia y causa de alteraciones anátomicas, evidenciando progresivamente la deformación de las partes que intervienen en la fase de la masticación como son los dientes o el paladar.

La mayoría de veces, la deglución atípica suele detectarse en la etapa escolar y ante los primeros síntomas observados es importante acudir al logopeda con el fin de confirmar este tipo de deglución e intervenir lo antes posible para corregir éstos hábitos. Para ello, será crucial la colaboración familiar, pues los ejercicios para el aprendizaje correcto del acto deglutorio se realizarán tanto en la consulta con la logopeda como en casa hasta conseguir su generalización.

Begoña Cózar Balcones

Logopeda

Autismo

20 INDICIOS DE ALERTA DEL TRASTORNO DE ESPECTRO AUTISTA

La siguiente lista de indicadores o signos de alerta nos puede ayudar a detectar de forma temprana si un niño puede presentar algún trastorno en su desarrollo o trastorno de espectro autista.

No obstante, cabe destacar que uno o varios indicios no son definitivos para afirmar el diagnóstico y es necesario realizar un estudio de evaluación neuropsicológica donde se valoren las capacidades y el nivel de desarrollo global del niño.

Editar

1. No atiende cuando se le llama. 


2. No señala para indicar algo que ocurre o ve.

3. No habla o dejó de hacerlo.

4. Su lenguaje es repetitivo y poco funcional.

5. Utiliza a las personas como instrumentos para lograr lo que desea.

6. Se comunica solo para pedir o rechazar.

7. No muestra interés por relacionarse con otros e incluso los rechaza.

8. No reacciona ante lo que ocurre a su alrededor.

9. No mira a la cara u ojos ni sonríe a la vez.

10. No se relaciona con otros niños ni les imita.

11. No mira hacia donde se le señala.

12. Usa los juguetes para golpear, girar, alinear los.

13. Ausencia de juego social y simbólico.

14. Sus juegos son repetitivos.

15. Alinea u ordena las cosas innecesariamente.

16. Es muy sensible a ciertas texturas, olores, sabores.

17. Tiene movimientos extraños repetitivos.

18. Presenta rabietas o resistencia a cambios ambientales.

19. Tiene apego inusual a algunos objetos o a estímulos visuales concretos.

20. Se ríe o llora sin motivo aparente.

Begoña Cózar